Así nació All Boys

La Historia de All Boys no puede desglosarse ni fraccionarse en episodios aislados porque no solo carecería de sentido y veracidad, sino que ademas la narraríamos desprovista de los reales atributos que son los que le acuerdan personalidad y jerarquía a este proceso gestativo que vio la luz un lejano 23 de abril de 1923.
En el viejo Colegio Nacional de aquella época existía, con la finalidad de intensificar las competencias deportivas- y en forma especial de fútbol- una entidad formada casi en su totalidad por alumnos del establecimiento denominada “Asociación Colegio Nacional”.

A raíz de una actitud arbitraria asumida por las autoridades de dicha Asociación, se produjo la inesperada escisión, llamada a constituir la fuerza generatriz que hizo posible la creación de ALL BOYS.

La “Asociación Colegio Nacional”, dedicada como decíamos a la práctica de fútbol, contaba con tres divisiones: Primera, Segunda (o intermedia) y Tercera. En esta última jugaban los elementos más jóvenes del establecimiento y algunos que no pertenecían al colegio (entre ellos José Aramburu, M. López, Manuel Miguel, Lorenzo Galli, Arturo Colomés). Era capitán de este equipo, Alberto Lucero.
Con el Club Sport y Cultura de Uriburu se había programado la realización de un encuentro, en la cancha Rómulo S. Naón (hoy desaparecida y ubicada en la actual manzana limitada por las calles 9 de Julio, Av. Roca, Ayala y Centeno). Lucero fue incluido en la Primera que esta tenía que disputar en Gral. Acha. Por ello y en su condición de Capitán suspendió el partido de la tercera con Uriburu.
Los jugadores de esta división entrevistaron al entonces presidente de la Asociación (y alumno del colegio), Sr. Vicente Barreiro con el objeto de explicarle la situación creada y solicitarle intercediera para que se jugase el encuentro, como única respuesta les dijo: “Demasiado trabajo tengo con la Primera como para que ustedes me vengan a dar asuntos con la tercera”. Resolvieron los jugadores disputar por su cuenta el partido con Uriburu, pero con otro nombre, es decir no como Asociación Colegio Nacional, sino fundando un nuevo club.
Esta especie de insubordinación de los jugadores de la tercera dio origen a la inmediata sanción disciplinaria por parte de las autoridades de la Asociación , concretándose sobre tablas la suspensión del match, llegando dicha medida a exigir la devolución de las camisetas que hasta entonces habían defendido. Cuando se estaba desarrollando este proceso que dio origen a nuestra institución, intervino una persona –que por su gravitación y ejemplar concepto deportivo llegó a ser con el tiempo una de las figuras consulares de la institución y como es natural, uno de los hombres que dio las bases y suscribió el acta de fundación de ALL BOYS. Nos referimos a Francisco Colomés.
Lorenzo Galli, Juan Carlos Berhongaray, Manuel Miguel, José Gonzáles y el “Negro” Aramburu, encontraron a Pancho Colomés (entonces con 25 años y empleado del Correo), alrededor de las 21 horas del 23 de abril en la vereda de la Plaza San Martín, en oportunidad que se dirigían a realizar una reunión en la pensión de Oreste Mariani (sobre calle Alem) en la que se encontraba Felipe Román.

Allí en la plaza le informaron a grandes rasgos a Colomés de los hechos y lo invitaron a presidir la reunión que momentos después se iba a realizar en la pieza de Román. Aceptada la invitación, comenzaron las deliberaciones poco mas tarde. Lejos estaban de imaginar “los rebeldes” que desacataban una orden de los directivos de la Asociación , que esa rebeldía era precursora del nacimiento de una entidad que sería gloria y valuarte de lo más granado y significativo del deporte pampeano.