TRICAMPEON

All Boys se consagró tricampeón de la Liga Cultural de Fútbol tras vencer por la mínima diferencia a Gimnasia de Darregueira, en el encuentro de vuelta de la final del Torneo Oficial 2017. El único gol del Auriazul fue anotado por Gonzalo Turri a los 25 minutos del complemento, lo que le permitió al conjunto capitalino cerrar la serie con un global de 3-0 y conquistar su título número 40 en la Liga Cultural. 
Ni la cancha de dimensiones chicas, ni los constantes centros al área por parte del local hicieron tambalear al elenco alboyense.
Finalmente, y tras ser medida por las autoridades de la LCF, el campo de juego presentó 50 metros de ancho, por 90 de largo. Esta decisión, que tomó Gimnasia para incomodar a su rival, terminó siendo perjudicial incluso para el conjunto bonaerense, que nunca llegó a sentirse cómodo en un campo reducido.
Incluso, los dirigidos por Gustavo “Luchy” González parecieron acomodarse mejor al campo, se replegaron bien defensivamente, pese a pasar algún sofocón en un lateral-central, y parados de contra crearon las mejores situaciones hasta lograr la apertura del marcador, cuando promediaba la segunda etapa. De esta manera, All Boys se erigió por tercer año consecutivo como el mejor de la temporada culturalista.
Aguantó.
En la primera etapa, Gimnasia tardó apenas un minuto en inquietar al arquero Brian Roston, con un remate frontal de Juan Abdo, que se fue apenas por arriba del horizontal. El Auriazul respondió con una incursión de Jerónimo Gutiérrez ingresando por izquierda, pero la pelota salió apenas desviada.
En los primeros 15 minutos, por las dimensiones del campo de juego, la pelota pasó más tiempo afuera que adentro. Abundaron los laterales en la zona media, lejos de los arcos, hasta que a los 18 Gimnasia tuvo un saque de banda casi en el borde del tiro de esquina. El área grande quedaba cerca y por eso fue la primera incursión de los “grandotes” del Lobo: Emiliano Rueda, Leandro Stadler, Leandro Melchor, Luciano Otero y compañía. Gimnasia pobló la zona, como sucedería luego en casi todos los laterales, sin embargo los visitantes doblegaron las marcas y no permitieron una clara acción local.
All Boys, por su parte, intentaba lastimar por los costados. Un centro de Joaquín López fue rechazado justo por el arquero Alejandro Higuita, cuando por atrás llegaba Nazir Leones. Luego Nicolás Ibánez encabezó una contra alboyense, tras un tiro de esquina favorable para el local, abrió a la derecha para que Gastón Ceccani, a la carrera, remate apenas contra el palo izquierdo del “1”.
A los 26, Gonzalo Turri tomó un rebote de frente al arco y definió con un remate, que se fue cerca del palo, tras una buena combinación entre Mauro Barreiro, uno de los puntos altos del campeón, e Ibáñez. Y dos minutos más tarde, el que probó de media distancia fue Gastón Ceccani, Higuita dio rebote, le quedó a Gutiérrez pero volvió a chocarse con el arquero local.
Los minutos se fueron consumiendo y así el que se iba contento al entretiempo era el Auriazul, porque mantenía su valla en cero y no parecía poner en peligro la diferencia de dos goles que había logrado en Santa Rosa.

Lo ganó.
En el complemento, All Boys siguió mejor parado en el campo de juego ante un Gimnasia que lentamente se fue alejando del arco de Roston. El visitante arrimó peligro con una media vuelta de Gutiérrez, otra vez desequilibrante en ataque, que culminó una buena combinación con Ceccani y Turri.
A los 23 minutos, el Auriazul contó con una inmejorable chance cuando el “Indio” Ibáñez metió el centro bajo, la pelota recorrió toda el área y encontró a Leones, sin marcas, que la tiró por arriba del horizontal.
Hasta que dos minutos después, otra nueva escalada de Ibáñez terminó con el tanto alboyense. El lateral tocó para Gonzalo Turri, que ingresando por derecha remató cruzado para superar el arquero Higuita y sentenciar la serie.
El Auriazul pudo haber ampliado el marcador, pero Higuita se lució al taparle un cabezazo a Alejandro Morettini y luego el travesaño le impidió el festejo a Ceccani. En el medio de las dos acciones, llegó la más clara para el Lobo, con un remate de Otero, que se estrelló en el travesaño.
Tras el pitazo final de Cristian Rubiano, los jugadores de All Boys, que hace una semana atrás pese a haber ganado 2-0 y se habían ido “preocupados”, desataron el festejo con los simpatizantes alboyenses que se acercaron hasta la localidad bonaerense.

(Texto La Arena y AB)

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